La democracia representativa

La democracia se basa en la igualdad entre los ciudadanos dentro de la política, en la cual todos los ciudadanos tiene derecho a hablar y votar. La democracia representativa tiene sus orígenes en un sistema de instituciones establecidas tras las revoluciones liberales de finales del siglo XVIII.

La democracia representativa es la más eficiente para sociedades de masas, donde el número de ciudadanos es tan elevado que se hace imposible que todos estén presentes y puedan hablar. Con la democracia representativa esta situación se solventa y permite una decisión eficaz entre un número reducido de personas que representan y hablan en nombre de toda la población.

La democracia de la Grecia de Platón y Rousseau confiaba en un sistema de elección donde únicamente una minoría de los ciudadanos podían llegar a gobernar, dividiendo la polis en dos, ricos y pobres, y haciendo de este modo, diferencias entre los ciudadanos.

En Atenas únicamente la Asamblea del pueblo podía votar las leyes, aunque los organismos electos tenían funciones administrativas, podían ejecutar las leyes y preparar proyectos de leyes.

De los representantes elegidos, sólo una minoría se elegía a través del sistema de voto, o de sorteo por ejemplo en la sociedad de Sócrates, Platón y Aristóteles, donde se designaban los miembros de los diferentes órganos políticos. En cambio, en las dos instituciones más importantes, las cuales eran el Senado y los Tribunales, paradójicamente los miembros eran elegidos al azar.

La elección por sorteo es una práctica democrática ya que se asegura la igualdad política entre todos los ciudadanos aptos para formar parte de ella, de modo que se evita que el poder político caiga en manos de un grupo determinado y se corrompa. Se impide así el monopolio del poder por una determinada clase social, la cual puede utilizarlo para intereses propios.

Otro beneficio es la rotación de cargos, lo cual también impide que las personas estén demasiado tiempo en el poder.

Para evitar que entrasen en el sorteo gente incapacitada para los cargos políticos, los atenienses crearon sistemas de exclusión en el sorteo, a través de los tribunales y el otracismo.

Así, podemos considerar que la democracia y el gobierno representativo no son conceptos equivalentes, ya que la democracia representativa no constituye la forma indirecta del gobierno por el pueblo.

Todo y ello, no es erróneo afirmar, que los sistemas de gobierno representativos son democracia, ya que quien gobierna es el parlamento formado por representantes electos, en representación del pueblo.

#EspañolesDespertad

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